El escándalo Weinstein llega también a Sundance

El Festival de cine de Sundance prioriza este año como lema el escándalo sexual en forma de documental frente al cine independiente para lo Robert Redford lo creó. Primero fue “Leaving Neverland”, las cuatro horas de declaraciones sobre los abusos sexuales a menores, dirigido por Dan Reed y con la presencia de éste y Wade Robson y James Safechuck, que declararon haber sido abusado por el rey del pop. Antes de que llegue “Ted Bunty”, el filme que protagoniza Zac Efron, sobre el  asesino en serie de 36 mujeree, condenado a muerte y ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989, cuyo máximo escándalo ha sido el tedio platino del actor emulando a Jorge Javier Vázquez, llega otro docudrama sexual, “Intocable”, que tiene como protagonista Harvet Weinstein. Si les llega a última hora alguno sobre Kevin Spacey la trilogía de perversiones estará completa, niños, mujeres y hombres abusados en el mundo del espectáculo. De todos modos la proyección de “Leaving Neverland” se saldó sin incidentes, el público de pie ovacionando (nadie lo hace en Sundance), al director y a los protagonistas de los sucesos, mientas en la calle algunas protestas silenciosas de fans de Michael Jackson, todo con absoluta normalidad, y sin necesidad de asistencia mecía como habían anunciado la organización ante la “excesiva dureza” de algunas imágenes del asalto a los menores. Nada de nada.

Harvey Weinstein protagoniza el documental “Intocable”, de Ursula MacFarlane

“Intocable” es u documental dirigido por Ursula Macfarlane que retrata de un modo más humano tanto a las víctimas como al propio productor. La cinta tiene un carácter “histórico” pues se remota a 1978 cuando Weinstein era promotor de conciertos en Buffalo, y presuntamente violó en Nueva York a Hope D’Amore, una empleada suya, que declara en la cinta que “si obtengo lo que quiero, es consensual, él piensa que eso es lo que creo”, dice ella entre lágrimas. El que la ciudad donde se presenta sea Park City, sede del festival, también tiene su correspondiente relación, pues fue aquí, en la habitación de un hotel, donde la actriz Rose McGowan asegura que fue violada por Weinstein en 1997. La película tiene dos puntos de salida, el productor que se dispara y el monstruo que lleva dentro. Harvey y su hermano Bob crean Miramax (el nombre de sus padres, Max y Miriam), en 1979 y se dedicaban a distribuir películas europeas, hasta que en 1989 empiezan a producir películas independientes. Disney adquirió la productora en 1993 por 70 millones de dólares. En esta última década es cuando se produce el auge de Miramar, con una carrera que incluye numerosos premios, entre ellos varios Oscar y es también el apogeo de los presuntos acosos de Weinstein a las actrices, con tal poderío que hace que le conozcan como “el sheriff”. Una de las secuencias más brillantes de la cinta es cuando la realizadora junta en la misma escena a las actrices Erika Rosenbaum, Caitlin Dulany, Paz de la Huerta y Rosanna Arquette cuestionándose ¿Cómo podría Hollywood ignorar lo que estaba sucediendo?” Un miembro del staff de la productora dice que se “hicieron grandes películas pero se infligieron heridas mayores aún, todos sentimos la culpa del superviviente”.

Written by

Josep Sandoval

No comments

LEAVE A COMMENT

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.