Para una breve temporada, que finaliza el próximo domingo día 10, se ha instalado en el teatro Apolo de Barcelona la compañía de Marcela Paoli, con un espectáculo llamado “Viva Broadway”. El show toma como base un musical americano, “Something rotten!” (Algo podrido), que cuenta la historia de los hermanos Bottom (literalmente los de abajo), escritores teatrales contemporáneos de Shakespeare, la estrella literaria del momento, a quien quieren combatir con un género que inventan,  el musical. El inicio del original americano (en Broadway o el West End), es brillante, con toda la compañía con colorista vestuario de la época, cantando y bailando un meddley con breves pasajes de musicales de todos los tiempos que el público neoyorquino o londinense reconoce por su más amplia referencia en el sector. Aquí es un sólo un apunte inicial desamparado por un texto, de referencia incomprensible cuya continuidad es ya el inicio de un espectáculo modesto, de discreta plástica, vestuario discutible con iluminación y efectos especiales más discutibles todavía: un chorro de humo impedía ver las acrobacias del posiblemente mejor componente del ballet…si hubiéramos podido verlo.

El número «All that jazz» del musical «Chicago», versión de «Viva Broadway»

La dignidad del show se la lleva una compañía con buena predisposición para cantar y bailar, defendiendo mejor lo segundo, pues los cantables son de ejecución comprometida. Hay temas que requieren voz y, cuando no, habilidad creativa: se tiene el chorro de Sarah Brightman del montaje original de “El fantasma de la ópera” o la destreza de Glenn Close en “Sunset Boulevard”, no caben medias tintas. Acortar la canción. eliminar voces en un dueto, disfrazar la nota o recrearse en una inferior resuelve el problema accidentalmente y sólo funciona cuando el espectador es poco ducho en este tipo de shows.

“Viva Broadway” no puede tener pretensiones de gran musical, simplemente es un recital de canciones con  apuntes coreográficos, un cierto gusto y sobre todo mejor voluntad. Los cantables son aceptables y las coreografías un tanto ingeniosas, estropeabas por el citado humo escapado de un lateral que parecía un incendio que nadie supo (o quiso) apagar.

Temas popularizados por musicales, como el ya citado “El fantasma de la ópera”, “Los miserables”. “Chicago”, “A Chorus line”, “Fama” o “Evita” alternan con canciones conocidas, como «New York, New York» para facilitar el acercamiento al publico, porque que sepamos no pertenece a musical alguno. O “Sobre el arco iris”, que proviene de la película “El mago de Oz”, aunque se hizo un pseudomusical de relativo alcance, es decir no creo que llegase nunca a Broadway o al West End.

Si son ustedes poco exigentes el show es aceptable, incluso adecuado para los más pequeños, que tienen también sus pases especiales, “Viva Broadway Kids”, los próximos sábados y domingos por la mañana.

Written by

Josep Sandoval

No comments

LEAVE A COMMENT

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.